Mostrando entradas con la etiqueta Literatura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Literatura. Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de marzo de 2015

[LITERATURA] La Asociación de Transexuales de Andalucía presenta en Sevilla el cuento infantil ‘PirataTrans Carabarco’

El cuento va acompañado de una una guía didáctica que busca promover la normalización de la transexualidad desde edades tempranas, haciendo ver que sea como sea el cuerpo de cualquier personaje, son auténticos piratas.


piratatrans carabarco
La presidenta de la Asociación de Transexuales de Andalucía-Sylvia Rivera (ATA-Sylvia Rivera), Mar Cambrollé, participará junto a Pepi García, miembro de la Confederación Andaluza de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos y Alumnas (Confedampa) en la presentación del cuento ilustrado PirataTrans Carabarco, escrito por Julio Concepción, que escribe con el seudónimo Gran Ovidio Acopan y quien ha cedido los derechos de autor a ATA-Siylvia Rivera, y publicado por Editorial La Calle.

Se trata de una obra novedosa que busca promover la diversidad sexogenérica y la igualdad entre la población más joven. A través de las ilustraciones de simpáticos piratas y con diferentes historias, se fomenta el concepto “todos somos iguales” aunque unos sean calvos, tengan pelo o usen o no pendientes, pulseras o parche en el ojo.
Así y con el objetivo de educar en igualdad, este cuento se presenta el próximo 16 de marzo en la Delegación Territorial de Educación de Sevilla en Calle Ronda del Tamarguillo, s/n. (Edificio Antiguo Matadero) A las 11:30 Mar Cambrollé, Pepi García e Inmaculada Pavía, directora de ediciones de Editorial La Calle, hablarán sobre la importancia de la figura de Carabarco en el proceso educativo y en la transmisión de derechos igualitarios.
“Es una herramienta necesaria para acercar la transexualidad a la escuelas y a la educación, liberándola de prejuicios y desmontando tópicos que sobre esta realidad del ser humano ha impuesto una sociedad cisexista, excluyente y no respetuosa con la diversidad”, declara Mar Cambrolle, presidenta de ATA-Sylvia Rivera. Quien añade que este hermoso “piratrans viene a conquistar islas de libertad y a compartir los tesoros del respeto y la diversidad, derrumbando y deconstruyendo muros y prejuicios que hacen que a muchas personas y personitas por ser de color en un mundo donde sólo hay cabida para el negro y el blanco, sean objeto de un trato desigual y se les prive de derechos humanos fundamentales”.
Sinopsis
“Yo soy Carabarco, el piraTrans. Los que no me conocen, se hacen ideas equivocadas sobre mí. No soy un hombre en cuerpo de mujer, ni tampoco vivo en un cuerpo equivocado. Yo he robado muchas cosas en la vida: besos, piedras preciosas, doblones de oro e incluso algún que otro castillo de arena. ¡Sí, no me da vergüenza confesarlo! Pero lo que nunca he robado a nadie es una mano, una nariz o una pierna. ¡Este cuerpo es mío! ¡Soy un hombre de verdad!
Eso es la diversidad. No hay ni un solo pirata entre todos vosotros que no tenga algo distinto a otro. Que siendo igual visto de lejos, se vuelva diferente visto de cerca. Unos lleváis pata de palo, otros de hierro o de plástico ligero; algunos tenéis barba, pelo rizado o estáis calvos. Entre nosotros hay piratas blancos, negros, amarillos; de pelo rojo, rubio, castaño; con ojos azules, verdes o marrones. Hay quienes lucís pendientes en una oreja, argollas en las dos y hasta una pinza de la ropa como yo… porque al final ¡lo importante es sentirse pirata por dentro!
Carabarco es un pirata, pero un pirata de los de verdad, con dos ovarios, un gallo y una estrella como parche. Distinto, vale, pero igual de bucanero que cualquier otro corsario de los siete mares. Y aunque esas diferencias lo hacen ser piraTrans, es como cualquier filibustero. Unos tienen barba y otros una gran espada, Carabarco tiene una chistera y muchas historias que contar”.

lunes, 18 de agosto de 2014

[CULTURA] Según el escritor Andrés Ibáñez, "Dalí fue el gran amor de Federico García Lorca"

Andrés Ibáñez, escritor, crítico literario y musical, que debutó como autor de libretos con la ópera Dulcinea . Vuelve ahora con la colaboración del compositor madrileño Mauricio Sotelo, para adaptar a la escena lírica la obra teatral de García Lorca.
"Tenía dos posibilidades. Una era escribir un libreto nuevo o respetar el texto, que es lo que he hecho. Escribir un libreto en el que todas las palabras son de Lorca. No me parecía oportuno otras que no fueran de él, sobre todo porque en El público no hay una historia que se pueda contar de otra forma. Son las palabras. Su texto es poesía y está hecho de imágenes".
El periodo de creación de esta obra coincide con la crisis en la relación del poeta con el pintor Salvador Dalí, que comenzó hacia 1923 y sufrió varios altibajos hasta la muerte de Lorca, en 1936, como queda reflejado en la correspondencia entre ambos reunida por Víctor Fernández en un libro. "Tú eres una borrasca cristiana y necesitas de mi paganismo (...) yo iré a buscarte para hacerte una cura de mar. Será invierno y encenderemos lumbre. Los pobres bestias estarán ateridas. Tú te acordarás que eres inventor de cosas maravillosas y viviremos juntos con una máquina de retratar (...)" podemos leer en una de las cartas.
Según dice Andrés Ibañez en ABC, Dalí le marcó mucho, pero El público lo escribió después de su viaje a Nueva York. Y, según él, en aquella época tuvo varias relaciones. 
Al parecer fue el padre del escritor, Federico, quien envió a su hijo a América al verle tan deprimido. La razón de aquella tristeza era una crisis con Aladrén, que había comenzado a verse con la que después se convertiría en su esposa, Eleanor Dove.
"El escultor volvió loco a Lorca y le hizo sufrir muchísimo, además ni siquiera era homosexual. Fue uno de los amores que más le torturaron cuando escribió esta obra. También Dalí, que fue quizá el gran amor de su vida, pero un amor imposible. Todo ese dolor está en este texto, pasado por la experiencia de Nueva York, donde vio una forma de ser homosexual mucho más abierta. Una cultura homosexual menos escondida. Eso le ayudó para salir un poco del armario, y para ver que había muchas cosas de las que se podía hablar" cuenta Ibáñez.
El mensaje de la obra es un canto a la libertad del amor homosexual; a la libertad en el arte, a través del teatro bajo la arena, y también reflexiona sobre la identidad, en quiénes somos. Un tema muy importante en ella es el teatro dentro del teatro, que era lo que realmente les interesaba a los surrealistas: mezclar el arte con la vida. Buscar la verdad y la libertad en la vida y en el arte era lo mismo para ellos. "Es una obra muy romántica que pretende romper los límites" según su autor.